Kate Winslet.Do quiera que vaya
Ana Valiente
martes, 14 de junio de 2011
Como fabulosos cohetes amarillos
On the road. Jack Kerouac.

“En El Camino” es la historia de un jovencísimo Jack Kerouac, que cansado, desilusionado y decepcionado con la sociedad norteamericana de los años 50 se lanza al descubrimiento de las tierras del lejano Oeste con el único objetivo que el de encontrar su alma. Kerouac, que en el libro será Sal Paradise, no encontraba sentido a la vida que estaba llevando, o en cierto sentido, a la vida que le estaba llevando a él, por un camino plagado de desilusiones. Fue este desarraigo lo que le impulsó a rechazar los valores tradicionales de la posguerra, creando con ello el inicio de la llamada “generación beat” con la que liberarse de las cadenas sociales y buscar un sentido a su existencia. Pero este movimiento además de sus luces tuvo también sus sombras, pues las drogas y el alcohol fueron compañeros inseparables de todos aquellos infelices que aún buscaban su lugar en el mundo. Y que aún están por hallarlo.
“La estrella de la tarde dedicará sus mejores destellos a la pradera justo antes de que sea totalmente de noche, esa noche que es una bendición para la tierra, que oscurece los ríos, se traga las cumbres y envuelve la orilla del final, y nadie, nadie sabe lo que le va a pasar a nadie excepto que todos seguirán desamparados y haciéndose viejos".
Tras leer “On the road” uno se da cuenta de por qué esta novela se ha convertido en la Biblia de los hippies y de muchos artistas contemporáneos. Son las cadenas sociales las que nos obligan a disfrutar de la vida con la plenitud que se merece. Vivimos inmersos en una rueda capitalista, en la que agotamos nuestros días pensando en el pasado y vaticinando el futuro, olvidando que el único regalo que tenemos es el presente. Abramos los ojos a la realidad que nos rodea y actuemos en consecuencia.
Érase una vez Bruselas
Hay mucho, mucho bueno repartido por Europa. Y también mucho dominio del inglés, me parece a mí. Un maravilloso viaje. Como salido de la nada.
Young Reporters Against Poverty 2010, Brussels from European Journalism Centre on Vimeo.
lunes, 13 de junio de 2011
A midwinter morning´s dream
(foto de spiracanada.com)That unusual but appealing idea was what Face 2 Face Theatre Company decided to make real one day. Many people have surely heard about the play, A Midsummer Night´s Dream, but not everybody will have enjoyed it in this attractive setting.
We are not in summer. Neither is it late at night. But behind the red curtains of the Alcázar Theatre five many-sided actors show in their powerful and convincing performance what love has in store for us. Helena yearns for Demetrius, who loves Hermia. However, she and Lysander love each other. And Puck…, what about this naughty pixie?
Under the magical Indian sky, Puck misinterprets King Oberon´s orders and he casts a spell on the four lovers, who fall madly in love at first sight when they wake up. The misunderstood Helena becomes the most desired lady and Titania, the Queen of Fairies, falls for a ridiculous crafstman transformed into an ass. Fortunately, there´s nothing a well spread love potion cannot do. So Puck reconsiders his actions and by morning every heart belongs to the right person.
A Midsummer Night´s Dream is, without any doubt, a wonderful combination of humour, English literature and exotic music which makes you notice that life is sometimes nothing but a dream.
(Artículo publicado en la revista de la Escuela Oficial de Idiomas)
Titanic, fish and ships
“Face 2 Face” theatre company strikes a universal chord in Titanic: Fish and Ships, their new play, exploring human arrogance and stupidity with a tale of the sea. Far from the very well-known Hollywood love story, the plot focuses on a versatile cast of actors and actresses that can sing, dance and even make you laugh to the sound of the English language.

The story begins between the waves of journalist Irwin Newitt´s nightmare. However, what seemed to be just a bad dream turns out to be a real tragedy. Once inside the Titanic, he tries to explain his sinking premonition but, unfortunately, all the passengers, blinded by the flashing lights of vanity, don´t care to listen. Well, not exactly everybody, as there is a tank full of shiny talking fishes, yearning for freedom, who do pay attention to the misunderstood reporter.
Two stowaways, a clumsy captain, an aristocratic couple whose aim is to be in New York in less than 3 hours, and of course an iceberg, make up this powerful visual combination where nothing is left to chance. An original and sophisticated staging provides a colourful setting for the play, embellished with live musical numbers which take us into the depths of an unreal ocean.
Come on! Be quick, as this maritime journey rushes as speedily as life does, and so swiftly that only a few can be saved at the end of the performance. Who will be the lucky and smart ones?
Artículo sobre la obra de teatro "Titanic, fish and ships" para la revista de la Escuela Oficial de Idiomas)
jueves, 6 de enero de 2011
Ruán, el sueño normando
(Publicado en Aula Sur, en la sección de viajes)
Nos adentramos en una de las ciudades con más historia de toda Francia. Capital de Normandía, cuna de leyendas medievales y postales de cuento, Ruán atesora un encanto eterno que fascina a todo el que la visita
Vikingos y romanos combatieron por ella. Los ingleses también lo hicieron. A Ruán (Rouen) no le quedó otra que ondear la bandera de quien llevase su corona. Es por esto que entre las pintorescas calles ruanesas se respira historia. Pero no es lo único que desprende el ambiente, pues la pintura y la literatura siempre han ido de la mano de esta delicada y silenciosa ciudad. El escritor Gustave Flaubert enmarcaba sus palabras entre el hechizo de las avenidas que le habían visto crecer, a la par que el pintor impresionista Claude Monet narraba sobre el lienzo los rayos que a lo largo del día la hacían brillar.
Sin embargo, no todo es esplendor en su acontecer, pues fue culpable del final de los días de la que hoy, curiosamente, es su patrona: Santa Juana de Arco. Siglos después se convertiría en víctima, pues los incesantes bombardeos de la II Guerra Mundial la harían enmudecer aún más. A pesar de todo esto, Ruán, dividida en dos por el romántico río Sena, ha sabido aunar modernidad y tradición para ofrecer un tesoro histórico-cultural situado entre la baja Normandía, la región de Picardía y la grandilocuente París. Una reliquia para los nostálgicos del pasado que demuestra con creces que el mejor perfume se guarda en dosis pequeñas.
“La ciudad de los cien campanarios”
El tren es, sin duda, una de las mejores formas de llegar a nuestro destino, pues poco más de una hora le separa de París. Una vez en la estación de la Rive Droite, diríjase a la Oficina de Turismo, antiguo edificio gótico del Bureau de Finances, desde donde el pintor Claude Monet dio vida en 1.890 a su colección “La Catedral”, pintada según las diferentes horas de luz diarias.
Una vez allí sólo es necesario mirar al frente para observar cómo la Catedral de Notre Dame de Rouen nos contempla impasible tras unos muros que a duras penas han soportado el paso del tiempo y sus acontecimientos. Construida en el siglo XII sobre los cimientos de un conjunto románico del XI, se encuentra flanqueada por tres torres: la Tour St-Romain, la Tour de Beurre (Torre de la mantequilla) llamada así porque fue financiada con el dinero que pagaban los fieles a cambio de comer mantequilla durante la Cuaresma, y la Torre de la Linterna, que luce orgullosa en su cúspide una enorme aguja, la más alta de toda Francia, de 151 metros de altura. Su interior, remanso eterno de paz, alberga en el tesoro de la cripta el corazón de Ricardo Corazón de León y las tumbas de los duques de Normandía. Sin duda, un lugar en el que el tiempo se detiene.
Sigamos el fluir de los transeúntes y aproximémonos ahora al Gros-Horloge (Gran Reloj) que, entre pequeños comercios y pastelerías, da nombre a la calle que lo acoge. Situado en el corazón de esta travesía muestra incansable las horas, aunque no los minutos pues carece de una manecilla. Construido en el siglo XIV pero restaurado completamente en 2006, es uno de los símbolos de la ciudad.
Al final de este pasadizo, se encuentra, pintoresca, la Plaza Du Vieux Marché (Plaza del Mercado Viejo), punto de encuentro y de degustación gastronómica por excelencia, debido a que cuenta con varios restaurantes típicos normandos. Paradójicamente es conocida, sobre todo, por ser el lugar donde Juana de Arco pasó sus últimos minutos de vida, pues fue quemada donde hoy justamente yace una gran cruz rodeada de flores. En las inmediaciones se alza en su honor la moderna Iglesia de Ste-Jeanne d´Arc para conmemorar el martirio de la heroína, celebrado en Francia el segundo domingo del mes de Mayo. Una vez en su interior no olvide elevar la mirada hacia el techo pues su estructura, la del casco de un barco invertido, evoca las llamas que quemaron a la “Doncella de Orleáns”, que era como se la conocía.
Tomemos ahora la encantadora calle de Robec y caminemos hasta el edificio gótico civil más importante de Francia, el Palais de Justice (Palacio de Justicia) que, construido a finales de la Edad Media sobre las ruinas de un antiguo barrio judío y reconstruido parcialmente tras la II Guerra Mundial, muestra los impactos de metralla que se ensañaron con la piedra que le da forma.
El Hôtel de Ville (Ayuntamiento), situado en la plaza Charles de Gaulle, se muestra elegante a los pies de la majestuosa Abadía benedictina de St-Ouen, del siglo XIV, que junto con la refinada Iglesia Saint- Mclou y otro centenar como ellas te hace comprender por qué Victor Hugo apodó Ruán como la “Ciudad de los cien campanarios”.
No obstante, la visita no acaba aquí pues cuenta, además, con diez museos entre los que destacan el de Bellas Artes, el de Historia Natural, el de Medicina y uno íntegro dedicado a la vida de Juana de Arco. Festivales como el Octobre en Normandie, sobre música y danza, el Cinéma Nordique, sobre el Séptimo Arte, o la Armada, con el que cientos de barcos de época atracan en sus orillas, atraen cada año a miles de espectadores.
Alimentando el alma
Pero si hay algo que los ruaneses saben de verdad es deleitar a los paladares aunque sea haciendo uso de tópicos como el queso Camembert, los platos con manzana, con carne de pato, como el “canard à la Rouennaise” o los productos lácteos de los que deriva una exquisita repostería, en la que el croissant sigue siendo, indiscutiblemente, el rey. Lástima que los precios no acompañen tal manjar, pues si de algo peca esta ciudad es de cara.
No se olvide ni del paraguas, pues la lluvia es un miembro más de la vida normanda, ni de dar las gracias por cualquier cosa, ya que los franceses son educados hasta la saciedad. Por lo demás, sea feliz en un lugar al que querrá volver siempre.
(Publicado en Aula Sur, en la sección de viajes)
sábado, 13 de noviembre de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
The Village

Every year a lot of films are made in the Hollywood film industry. Some of them are simply overestimated while others are unjustly underestimated. This story, “The village”, could be used as an example of how an original movie can be forgotten because of a lot of bad reviews. But believe me, I am not the only one person who loves it.
Nominated in 2004 for the best original soundtrack Oscar, it was directed and written by the “Sixth sense” director M. Night Shyamalan. “The village” tells the story of an isolated village whose dwellers believe there is a scary being in the forest who wants to hurt them. That´s why the inhabitants must live under one rule: nobody will cross the borders. Otherwise, the worst ending will come to them.
Set in the North American state of Delaware, it is played by a fabulous cast. Starring Bryce Dallas Howard, a newcomer with a promising future; two times Oscar nominated Joaquin Phoenix (Walk the Line, Gladiator), whose face personifies humility and Adrien Brody, who proves why he is at the peak of his career. The plot shows, as far as the acting goes, there is something poetic and even magical around all of these scenes.
What is most memorable about “The Village” is its moving music, which leads the cinemagoers to a striking 19th century aesthetic that will probably remind them of an Amish atmosphere. However, its main strength is its surprising and never predictable ending which gives sense to the whole movie and the role of the obedient blind girl, played by Bryce, who will break the rules in the name of love.
The film appeals to people who believe that the cinema with real meaning is not over. Spoiler: once you have watched it, try to compare the plot with the situation of some North American villages and with the way they behave.
Viaje al Mundo de los Clásicos

El poeta Luis Alberto de Cuenca nos descubre un universo mágico en el que la Literatura se convierte en la principal protagonista
Puede que sea una entrevista larga. De hecho lo es. Para qué engañarse. La foto (ADN.es) no es mía pero las palabras sí, por lo que espero que me comentéis qué os parece. Él es un tipo encantador, eso ya os lo digo yo.
Poeta, filólogo, ensayista, traductor, antiguo director de la Biblioteca Nacional, ex- Secretario de Estado de Cultura, lector empedernido…
Este madrileño de muchas generaciones decidió dejar la carrera de Derecho y adentrarse en el maravilloso mundo de la Filología Clásica, ya que así podría trabajar en algo que realmente le hiciese feliz. A primera vista puede parecer serio, pero al conocerle la impresión es otra. Hablador, aunque seguro de sí mismo, posee un rostro afable y tranquilo. Valora la lealtad por encima de cualquier otro valor moral, incluso, la sinceridad.
Es, sin dudarlo, un soñador nato que ama la realidad por encima de todas las cosas, ya que ésta le parece fascinante. Aun así sabe que los cuentos siempre nos darán cobijo frente a las cosas feas de la vida. Apasionado de Shakespeare, los tebeos, el cine y la lectura, pone entusiasmo en todas y cada una de las hazañas que emprende.
Luís Alberto de Cuenca es una de esas personas a las que vale la pena escuchar. Y también leer.
Realmente no puede ser tan complicado encontrar la puerta de su despacho. Aquí en los pasillos del CSIC reina el silencio. Al fin doy con él. Amable, sencillo, me abre la puerta como si detrás de ella se encontrase su casa. Me gusta su corbata roja. La estancia es más bien sobria, lo que me da a entender que Luís Alberto puede ser cualquier cosa menos ampuloso. No hay muchos libros, tal vez, porque la mayoría de las historias las atesora en la mente. Según dicen, comparte un interés con los hombres del magdaleniense: la estatuilla de la Venus de Willendorf es la culpable.
¿Qué tiene la Venus de Willendorf que tanto le atrae?
Hombre pues porque es un símbolo tanto de la feminidad y de la maternidad, como de lo divino y me divierte el hecho de que una figura pequeñita pueda poseer los atributos de la mujer tan bien desarrollados, además de tener el rostro inexistente. He ahí otra lección que nos puede dar, la de que lo divino no tiene semblante. Me encanta la Venus de Willendorf.
¿Le leían cuentos cuando era pequeño?
Sí, naturalmente, me leían cuentos y yo se los he leído a mis hijos también. Los cuentos son fundamentales porque ayudan a fabricar un universo paralelo en el que refugiarse de las inclemencias del universo real, que es la vida. De modo que soy partidario absoluto de su lectura a los más pequeños, sobre todo de aquellas historias tradicionales, de las de siempre, aquellas que narraron los hermanos Grimm, (Hans Christian) Andersen, o (Charles) Perrault.
¿Entonces le gustará Caperucita Roja?
Ah, pues claro. Caperucita Roja me encanta, entre otras cosas porque me parece un símbolo fabuloso de la tensión existente entre la feminidad y la masculinidad, ya que el lobo, a fin de cuentas no es más que un varón quintaesenciado, en cuanto a bruto, y la mujer es más delicada.
¿Qué sintió entonces al oír a Gurruchaga cantar su particular versión del cuento?
Bueno lo sentí de primera fila y de butaca de patio porque fui yo quien le escribí la canción.
¿Y cómo es eso de que un poeta se convierta en letrista de canciones?
Lo cierto es que a mí siempre me interesó mucho el tema de Caperucita Roja, y resulta que cuando me mostraron la maqueta con una serie de temas musicales grabados (sin letra) pensé que la que iba a ir para el single sería esa canción. En ese momento tenía abierta en mi mesa de despacho una edición de Perrault y vi el maravilloso dibujo de Doré en el que el lobo ataviado con un gorrito de abuelita aparece metido en la cama con Caperucita. Entonces a partir de ahí inmediatamente me surgió la posibilidad de escribir la canción con esta temática, sólo que esta vez daría la vuelta al mito. Es decir, Caperucita sería la agresiva, la que lleva la voz cantante y el lobo sería el apocado y tímido acompañante.
¿El público aceptó bien a esta particular “Caperucita Feroz”?
Sí, el tema tuvo muchísimo éxito, también porque por entonces la gente no se bajaba las canciones de Internet y pudimos vender varios millones de copias, cuando hoy en día un gran éxito musical suele rondar unas 40.000 copias más o menos…
Entonces a usted la piratería no le caerá muy bien. ¿Qué opinión le merece?
Pues mira yo creo que Internet en sí está muy bien, pero lleva consigo una dificultad extrema a la hora de preservar todo lo relacionado con los derechos de autor. Evidentemente lo ideal sería que todo estuviera reglamentado y sometido a unas normas que establecieran perfectamente la autoría de cada persona. Pero es que es tan difícil poner puertas al campo…Por ejemplo, mi obra poética está íntegra en Internet, ¿qué puedo hacer yo? Pues congratularme sabiendo que la gente puede leer mis versos. No pasa nada por eso. De todas formas, los poetas somos más generosos en ese aspecto ya que no ganamos el dineral que ganan los novelistas. Yo, desde luego, no tengo una sensibilidad persecutoria como tienen, curiosamente, la mayoría de los creadores de izquierdas, que son los más partidarios de atacar a la piratería.
Tengo un lado ácrata o libertario que me lleva a congratularme, incluso, de que mis versos estén gratis en la web.
Algo me dice que le gusta el cine, ¿estoy en lo cierto?
Me encanta, y al expresar esto estoy diciendo que me gusta mucho el cine norteamericano, ya que para mí han sido ellos quienes mejor lo han narrado, fundamentalmente también gracias a gente que vino de Europa. Mis favoritos son los clásicos como John Ford, Howard Hawks, George Cukor, Fritz Lang…Aunque eso no quiere decir que el cine que se hace ahora no me parezca interesante. Me fascina la obra de gente como Martin Scorsese o como Quentin Tarantino. Son maravillosos.
¿Y cuál es la última película que ha visto en el cine?
Si la cosa funciona, de Woody Allen. Ha sido muy polémica, pero ha mí me ha fascinado, porque recupera un poco el personaje de Woody de la época gloriosa, y me parece que es deliciosa, sobre todo el final que es más bien amable, porque podría ser más trágico y sin embargo, no lo es.
Me gusta muchísimo Woody Allen y de su última época me quedo sin duda alguna con Match Point.
Con Vicky Cristina Barcelona enfadó un poco a la crítica… Bueno yo es que esa decidí ni ir verla, me habían hablado tan mal de ella…No me apetece nada esa película.
Si tuviese que recomendar a alguien un libro, ¿cómo lo haría? ¿Cuál le aconsejaría?
Lo haría de una manera vehemente, apasionada porque creo que es fundamental entusiasmarse al contar las cosas. Si tuviera que elegir algún libro escogería sin duda las obras completas de William Shakespeare, porque me parecen lo mejor del mundo. Tuve la suerte de adentrarme en sus historias cuando tenía 12 o 13 años y te prometo que es lo más hermoso que me ha pasado en la vida.
¿Qué es para usted poesía?
Es la manera de indagar en la realidad y en el interior de uno mismo. Es el método más puro, profundo y satisfactorio para conocerse a fondo. La intensidad que uno pone en unas líneas de un poema es exactamente la misma que el novelista desprende a lo largo de sus 400 páginas. Es, sin dudarlo, un compendio de todas las artes.
¿Y la inspiración aparece cuando está sentado en el escritorio?
A veces sí y a veces no. Uno no debe citar a los poemas, ellos mismos se presentan sin avisar y lo único que has de hacer es escribirlos.
Sé que le apasionan los cómics, tebeos, historietas… ¿En qué personaje se convertiría?
Dos son los héroes que me fascinan particularmente. Uno es el Mago Mandrake, y otro es el Guerrero del Antifaz, que me encanta por todo lo que él significa, sus tramas folletinescas, sus personajes…es un todo héroe.
Por cierto, ¿tú sabías que hay un cómic español de los años 50 muy famoso que se llama Luis Valiente? Con tu apellido, de tu familia, como tú, muy curioso…Jugando también con el hecho de que los apellidos en el fondo no son más que cualidades, atributos que se otorgan a aquellos que las demuestran.
Como ya habrá oído, Disney ha adquirido la editorial Marvel, ¿cree que la factoría infantilizará el mito adulto del cómic?
Supongo que a Marvel le irá bien, puesto que no era un juguete roto que Disney haya comprado para salvar. No creo que esta adquisición le otorgue un aire infantiloide.
Un día en la vida de Luís Alberto de Cuenca es…Por lo general viajo mucho y ando siempre por ahí dando conferencias pero también tengo días tranquilos en los que me levanto a las 7:30 de la mañana, me ducho, me afeito, no desayuno porque soy un desastre…Me vengo a mi despacho del CSIC, aquí trabajo en mis ediciones críticas, traducciones; ahora ando con una obra llamada El Cíclope, de Eurípides. Y así hasta más o menos las tres que me voy a comer para celebrar luego por la tarde presentaciones de libros, conferencias, y si puedo, ojala, me voy al cine, que me encanta.
Ya por la noche procuro meterme pronto en la cama e intento que la lectura no se me alargue, ¡Me gusta dormir mis siete horitas!
El lugar perfecto para vivir sería…Pues mira yo creo que en el fondo es muy relativo esto de los lugares perfectos…Yo siento que el lugar en el que vivo posee el nivel de perfección al que puedo aspirar. El resto son quimeras. Sigo pensando que Madrid es un buen sitio para vivir. Veo a la ciudad muy mía.
Entonces usted no irá como Alejandro Sanz en busca del Paraíso.
El Paraíso nunca se encuentra. Está siempre más allá de nuestras expectativas, de nuestras posibilidades, pero siempre es bueno seguir buscando. Es, en cierto modo, como el Santo Grial, necesitamos seguir buscando un símbolo de la perfección, pero evidentemente nunca lo vamos a hallar porque el hombre por naturaleza es imperfecto, y el Paraíso no existe más que en algunos momentos determinados de nuestra vida en los que esa posesión se desvanece bien pronto.
¿Qué le dio la Filología Clásica que no le dio el Derecho?
Hombre pues muchas cosas. Yo efectivamente me cambié porque pensé que aunque se puede ser perfectamente un abogado ilustrado con oposiciones y con tiempo libre para dedicarle a la lectura me parecía excesivo el meterme en un grado de conocimiento jurídico tan grande como el que me exigía la carrera a partir de tercero. En cambio, la filosofía y las letras me daban la posibilidad de intentar ganarme la vida con lo que de verdad me apasionaba que eran las Humanidades.
¿Y por qué la Clásica y no cualquier otra Filología?
Pues porque me parecía que si estudiaba hispánicas nunca iba a saber latín y griego, que por cierto están de capa caída las pobres, y si estudiaba Clásica sí. Así podría tener la técnica filológica adaptable a cualquier otra Filología.
Imagine que un día al despertarse se da cuenta de que se ha convertido en el Presidente del Gobierno ¿en qué problema pondría primero su mirada?
Lo primero que haría sería intentar vertebrar el país que es lo que últimamente no se está haciendo. Crear un programa común que nos una por encima de las diferencias lógicas y aceptables que tenemos los ciudadanos.
¿Cree que la política cambia el carácter de aquellos que la ejercen?
Sí. En la mayoría de los casos sí. Claro que yo aspiro a ser de ese 10% que no.
¿Qué recuerda de su etapa como Secretario de Estado de Cultura?
Recuerdo lío, follón. La verdad tengo unos recuerdos muy atropellados porque era un continuo apagar fuegos de la mañana a la noche. En cualquier caso recuerdo cosas muy buenas como, por ejemplo, el haber podido desatascar el Museo de Altamira, que es sin duda el lugar más importante de estudio del Paleolítico del Mundo.
En general es un cargo bastante ingrato puesto que después de dedicarle todos tus esfuerzos te das cuenta de que el resultado no es el que a ti te hubiera gustado. En realidad, nos fijamos objetivos que se siempre se quedan cortos, puesto que la realidad es bastante amarga.
¿Cuál es su labor aquí en el CSIC?
En este momento, como te comentaba antes, llevo a cabo una edición crítica de dos obras de Eurípides, una tragedia y un drama satírico para ser exactos. Es fundamentalmente una tarea individual, cosa que además prefiero porque me gusta trabajar solo. Suelo centrarme en ediciones críticas siempre relacionadas con la literatura griega, y luego doy todo tipo de conferencias sobre Séneca o la Filología.
¿Volvería a ser Director de la Bilioteca Nacional?
Pues acaso sí, porque fueron años muy fértiles y divertidos; trabajé mucho en el tema de la informatización de la casa y aunque segundas partes nunca fueron buenas habría que pensarlo, tal vez, si me lo ofreciera diría que sí. De todas formas, no pienses que en la Biblioteca está uno a todas horas leyendo novelas o cosas así, que se trabaja mucho con todo lo relacionado con la tecnificación de los archivos. Aun así lo recuerdo con cariño.
Luís Alberto, ¿por qué nos atrae la mitología?
Porque es el gran sistema por el cual se explica el Mundo, a través de los dioses y los mitos, los cuales intentan hallar el origen de las cosas. En ese sentido, los hombres han buscado siempre en la mitología las respuestas a las preguntas que invaden su mundo e inquietan a la especie humana.
Al margen de todo esto posee también un encanto especial porque es un conjunto de historias, de maravillosos relatos tan deliciosos como los cuentos.
Tres cuartas de lo mismo con el Rey Arturo…Efectivamente, sólo que éste es más literatura que mitología. Es la leyenda céltica del rey que volverá. Arturo desaparece en la batalla de Ávalon, quedando, pues, a merced de las hadas que lo cuidarán hasta que la antigua raza celta pueda volver a necesitarlo. Muy novelesco también es el triángulo amoroso creado por Lanzarote del Lago, Arturo y Ginebra, dando lugar a una situación, incluso, moderna ya que Ginebra se enamora de otro hombre sin que por ello deje de querer a su marido Arturo. Es una situación extraña pero también muy curiosa.
¿Por qué dioses o diosas siente predilección?
Siempre he tenido fascinación por la diosa Artemisa (Diana en la mitología latina), que va por ahí por los bosques cazando con sus amigas. Hay que leer un libro muy bonito de George Frazer que se titula “La rama dorada” en el que se habla mucho de esta importantísima diosa. Y de la mitología germánica me interesa mucho el personaje de Balder, que es inmortal para todo excepto para el muérdago. Tiene alguna similitud incluso con Jesucristo, ya que es capaz de resucitar. Me parece maravilloso.
¿Ver para creer o creer para ver?
Estamos ante la vieja dicotomía entre el idealismo y el realismo. Yo creo que el idealismo puro, el vivir en la más absoluta de las fantasías limita bastante el espacio escénico. Es mucho más interesante una mezcla entre ambas posturas ya que la realidad es fascinante, tal y como es, objetivamente, sin transformarla. Sin embargo, también hay que teñir nuestra vida con un poco de creencia para ver y eso nos lo proporciona la fantasía, como hizo Tolkien (autor de El señor de los anillos) que creó un universo paralelo, al igual que los cómics, los cuentos…Pero ¡ojo!, me interesa mucho la realidad y la mitología de lo real.
Le interesan tantas cosas y está embarcado en tantos proyectos que podríamos quedarnos hablando horas y horas. Aun así, ¿hay algo que siempre haya querido hacer y todavía no haya podido?
Hay tantas cosas por hacer siempre…La vida es una sucesión de insatisfacciones y de asignaturas pendientes. Lo que ocurre es que en mi caso yo he sido afortunado, puesto que trabajo en algo que me gusta, siendo eso uno de los mayores privilegios que puedes tener en la vida. Entonces, tampoco le puedo pedir demasiadas peras al olmo, bastantes me ha dado ya.
AnA vAlienTe
domingo, 25 de abril de 2010
Sous le ciel de Paris...

Es que no sé lo que tiene Ratatouille que me encanta. Hay quien me dice que estoy obsesionada con la cultura francesa (que también puede ser) pero yo creo que detrás de esta peli brilla algo. De todas formas, no nos engañemos, los ratones siempre han sido unos triunfadores en el cine.
Por ello, por el mágico telón de fondo, por la banda sonora, y por el originalísimo argumento le doy un 10.
jueves, 25 de marzo de 2010
¿Vivir o confinarse a la rutina?

No. Al final no. Y mira que lo siento, pues fue oír la combinación París, años 60 y Nick Hornby y empecé a hacerme ilusiones. Pero lo cierto es que me ha decepcionado un poco. Y la culpa de este desencanto no la tienen, precisamente, los actores, pues permítanme que les diga que Carey y Peter están fabulosos.
Es la historia, la que se ha cargado mis expectativas, pues para mi gusto al final le falta emoción. Claro que Hornby, quien ya ha demostrado ser un escritor bastante entretenido, que no maravilloso, tampoco tiene la culpa pues él sólo intentó plasmar lo mejor posible la autobiografía que un día escribió la periodista británica Lynn Barber.
Tal vez no me haya conmovido locamente su argumento porque no soy consciente de la importancia que tiene Oxford para los ingleses, o porque, al final, todo queda como había comenzado. Sin embargo, he de decir que el acento británico, que por cierto me encanta, le otorga un valor añadido que no tienen las pelis yankees.
Dirigida en 2009 por la danesa Lone Scherfig, sólo consiguió llevarse un BAFTA que, evidentemente fue para la encantadora Carey.
La exquisita banda sonora, la puesta en escena y el romántico telón de fondo parisino hacen de esta película algo bonito sin grandes presunciones. No es la mejor, pero posee algún que otro lucero propio.
sábado, 16 de mayo de 2009
Y la directora se convirtió en ministra
El pasado día 31 de Enero (de 2008), a escasos tres días de la gala de los Goya, Ángeles González-Sinde, la presidenta de
lunes, 16 de marzo de 2009
Los Comienzos no son Fáciles...pero Molan.

EnTREVisTA a INÉS PARÍS...^^
Puede que muchos no la conozcan. Se llama Inés París, y siente que trabaja en una de las profesiones más bonitas que existen. Es directora y guionista de cine y el pasado 16 de Enero tuvo la gentileza de abrirme las puertas de su casa. Sus palabras desprenden seguridad, confianza en sí misma. Y con la sensación de que nos conocíamos de antes, comenzamos a hablar.
-Qué mejor manera de empezar que recomendándome una película.
-Pues la verdad es que hay tantas…En general, a mí me gusta muchísimo Ang Lee y de él sí que te puedo decir una película que me impresionó mucho: La tormenta de Hielo.
Otra que se me viene a la mente es La mejor Juventud, una historia italiana sobre la vida familiar, que me entusiasmó bastante.
-¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser guionista?
-Pues tardé muchísimo. Al principio estudié Filosofía, y luego Teatro, pensando siempre en ser actriz. Al final, después de una larga trayectoria personal y profesional, y tras darme cuenta de que como actriz tenía muy pocas posibilidades de hacer lo que quería, me dediqué a estudiar dirección de teatro. Un tiempo después me llamaron para trabajar en la tele, y aunque iba con el fin de montar un programa de comedias de situación, acabé escribiendo los guiones. Y ahí empezó un poco todo.
-¿Y cuándo llegó el momento de lanzarte a la dirección?
-En la vida de todo guionista siempre hay un determinado punto en el que te parece que la historia no está contada como tú la quieres contar. Además, se te valora muy poco, se gana mucho menos dinero y te sientes maltratado por parte de la industria. Entonces decides pasarte al lado de aquellos que tienen la responsabilidad última de una película, los directores. Estoy muy contenta con lo que hago. Es más, creo que es una de las profesiones más bonitas que existen.
-A tu juicio, ¿qué cualidades debe reunir un buen director de cine?
-Yo creo que lo decisivo es tener un mundo propio, algo que contar. No sólo una historia que narrar, sino una manera particular de ver las cosas. Debes tener fe en ti mismo y continuar pese a lo que digan los demás. También son necesarias ciertas capacidades de liderazgo, porque tienes que coordinar a un equipo grande, eso sí, nunca de manera autoritaria.
-Si esta entrevista la leyese alguien cuyo sueño es ser director/a de cine, ¿qué le dirías o qué le recomendarías?
-En primer lugar, que se encuentre con lo que se encuentre, si de verdad quiere contar historias y dar su visión del mundo, que lo haga. Creo que si tienes un sueño no has de rendirte nunca. Pero eso sí, que sepa que si es mujer, se va a topar con muchas más dificultades que si es hombre.
-¿Sigue estando el séptimo arte en manos masculinas?
-Totalmente, porque el mundo en el que vivimos sigue siendo un lugar bastante patriarcal y sexista. Y no lo digo yo sólo, los datos me avalan: en España sólo el 7% de las películas está dirigido por mujeres, lo que quiere decir que en el cine y en la televisión apenas tenemos voz. Pero este panorama va a cambiar, porque estamos luchando para que así sea y tengamos más oportunidades. De ahí que naciese CIMA (Asociación de mujeres cineastas y de los medios audiovisuales) que yo presido, con el fin de modificar esta situación.
-¿Hasta qué punto crees que se introduce el cine en nuestras vidas?
-Pues mira creo que la televisión afecta mucho más porque se infiltra en el ámbito doméstico y eso tiene mucha fuerza. Aquello que ves en la pantalla continuamente, casi hasta el punto de convertirse en uno más de la familia, es lo que yo creo que realmente nos afecta. Nos perjudica muchísimo qué tipo de imágenes se presentan sobre lo que es ser un hombre, o una mujer. Se da un modelo de comportamiento que no responde a la realidad de las mujeres y que, encima, crea una especie de ideal absurdo.
-Todo muy estereotipado, ¿verdad?
-Se dan unos modelos muy estereotipados, muy falsos y muy negativos, además.
En este sentido, en el cine y en la televisión se crean imágenes de lo que son las personas y de lo que pueden llegar a ser. Se refleja la realidad y sus posibilidades. Entonces yo creo que, si esas posibilidades pasan siempre por unas imágenes que son negativas para nosotros, salimos excesivamente perjudicados.
-¿Qué visión se tiene del cine español?
-Tengo que decir que hay una serie de imágenes difundidas interesadamente por los medios de comunicación que son falsas. En primer lugar, explicar que según una encuesta que realizó el Ministerio, nuestro cine está mucho mejor considerado que el europeo y, apenas se sitúa por debajo del estadounidense. Otra cosa distinta es que no se vea. Y eso sí es cierto. En general, hay una crisis del cine en todo el mundo, pero no del hecho de contar historias, sino de ir a las salas.
-¿Podría decirse que el cine español está arrinconado en las taquillas?
-El problema es que en España tenemos muchas más salas de cine de las que debiéramos que, por supuesto, no han sido creados por la gente de la industria cinematográfica, sino por los especuladores inmobiliarios que levantan tantos y tantos centros comerciales. Las películas se programan en los peores horarios, en las peores fechas y en las peores salas. No permanecen en cartelera el tiempo necesario y no tienen ni promoción, ni suficiente financiación (todo el cine español tiene el mismo presupuesto que una película americana considerada “independiente”). Así que yo creo que, teniendo en cuenta todo esto, lo hacemos bastante bien, ¿no?
-¿Podemos culpabilizar entonces a todos estos factores, del gran fracaso de la película de Garci, Sangre de Mayo, que pese a los 15 millones de euros destinados por la Comunidad de Madrid sólo se recaudaron 714.000 euros?
-Sangre de Mayo es un asunto escandaloso, pero simplemente porque es un caso excepcional. La comunidad de Madrid no dedica ni un solo céntimo a la producción de largometrajes, pero aquí se ha destinado tal cantidad de dinero solamente por una relación de amistad y de favores políticos. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con la realidad de nuestra profesión. Ni muchísimo menos.
-¿Quieres decir que el Estado no da suficiente dinero a la producción de películas?
- Ese es uno de los temas que ha intentado vendernos siempre la prensa, más bien, los grandes grupos de comunicación, que como supongo que sabrás, lo controlan casi todo. Uno de esos mitos falsos es que en España la producción cinematográfica tiene dinero del Estado. El importe que recibimos va en función de la recaudación. Si no se consiguen unos mínimos en taquilla no se recupera ni siquiera el dinero que te han prestado, que, por supuesto, has de devolver. O sea, que si fracasas tienes un serio problema. Al revés, el que verdaderamente está protegido, por ejemplo, es el cine francés, porque defiende su cultura. Nosotros no sé por qué, pero tenemos la manía de no defender la nuestra.
-¿No crees que, tal vez, las historias nacidas en Hollywood agradan más a la gente?
-Mira, yo pienso que los gustos se crean. Lo que ocurre es que si desde que eres pequeño te han metido en la cabeza que el mundo de la fantasía está protagonizado por personas que se llaman Joe, Mary y Paul, que las historias interesantes sólo ocurren en Nueva York, y que lo divertido es ver los coches volar por los aires, pues terminas acostumbrándote a eso. Lo cual me parece absurdo.
-¿Entonces a ti te parece que las ideas de nuestro cine sí merecen la pena?
-Claro que sí, pese a lo que la prensa califica de “Otro año horrible para el cine español”, te puedo citar unas cuantas películas que realmente valen la pena. Una palabra tuya, de Ángeles González-Sinde es interesantísima; Retorno a Hansala, de Chus Gutiérrez, sobre la inmigración, nos puede dar mucho que pensar; Camino, una magnífica película de Javier Fesser que habla de lo que es el Opus Dei en nuestro país. Lo que a mi me da rabia es que tengamos que aplaudir a Vicky Cristina Barcelona. Me parece lo más absurdo, lo más tópico, e incluso machista que, con todos mis respetos, ha podido hacer su director, Woody Allen. ¿Cómo nos puede gustar eso?
-¿Y la película de Jaime Rosales, Tiro en la cabeza?
-Bueno, yo es que no la he visto. En general, creo que el punto de vista adoptado para hablar sobre este asunto (la película trata la temática de E.T.A) no es nunca el que yo hubiera elegido. Observa con una supuesta objetividad a los terroristas, y yo creo que si somos objetivos lo único que se puede contar aquí es que son unos criminales. No siento gran entusiasmo por ella, pero sí he de reconocer que es una buena película.
-El tema de la piratería ¿Qué opinión te merece? Reconocerás que los 7 euros de la entrada son un poco caros…
-Estoy totalmente de acuerdo. La cultura es patrimonio de todos, y tanto el cine, como la literatura o la música tienen precios muy elevados. Lo inevitable es ir en contra de la realidad y culpabilizar a los consumidores. En mi opinión, lo que hay que hacer es buscar alternativas. Yo prefiero que mis películas se vean, y si se ven porque la gente se las descarga de Internet, que así sea. Sé que esto suena muy escandaloso, pero es así. Los principales perjudicados son las grandes industrias y empresas, las cuales, además de no tener absolutamente ninguna consideración con los autores, sacan una buena rentabilidad de todo esto. Pretender que los abanderados contra la piratería seamos nosotros es un gravísimo error.
-¿Y qué alternativas propondrías tú?
-Pues, por ejemplo, que se consiguiese una distribución vía multimedia que fuese realmente barata como se ha logrado, en cierto modo, con la música. Además, que no entiendo por qué en España tenemos que pagar unas cuotas de Internet tan altas. Telefónica ya nos está cobrando. Pidámosle cuentas a ella.
-Si fueras la Presidenta de la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas, ¿Cambiarías algo?
-No podría cambiar casi nada, porque la única función de la Academia es difundir el cine español, darlo a conocer y ocuparse de su imagen pública. Otra cosa sería que yo fuese Ministra de Cultura, entonces sí podría intentar, entre muchas otras cosas, que las películas extranjeras se vieran en su lengua original o que existiesen facilidades para la inversión privada en cine. Eso es lo que yo haría.
-¿Qué cualidades valoras en una persona?
-Fundamentalmente, valoro el que sea una buena persona. Que sus comportamientos no hagan daño a nadie. Me gustan aquellos que saben cuidar de los demás y que se implican por hacer del mundo un lugar mejor.
-Un mundo del que se deberían cambiar muchas cosas. ¿No te parece?
-Totalmente. Vivimos en un mundo terriblemente injusto, del cual yo cambiaría casi todo. Tendríamos que ser más conscientes y hacer todo lo posible por transformarlo.
Además se puede cambiar, y nosotros, por haber nacido en tan privilegiado lugar, no debemos ser indiferentes. No podemos pasar por alto lo que está ocurriendo ahora mismo en Oriente Medio, no podemos consentir que miles y miles de niños mueran en el mundo, mientras que en otros países se vive en plena opulencia; no podemos tolerar que cuando haya problemas lo paguen los trabajadores y a los bancos se les inyecte dinero; no podemos permitir que las mujeres sigan estando en una condición de inferioridad, y que a los ancianos se les abandone a la más absoluta soledad.
-¿Y el cine podría evitar todo esto?
-Claro que sí. El cine, la televisión y la música tienen muchísimo que hacer para cambiar la forma de pensar de la gente, ya que si se cambia la manera de razonar, las personas comienzan también a actuar. Somos seres inteligentes que, si aprovechamos nuestras posibilidades, podremos transformarlo todo.
**A mi madre le gustan las mujeres, película por la que fue nominada a la mejor dirección novel; Semen, una historia de amor, y Miguel y William, son algunos de sus trabajos.
lunes, 27 de octubre de 2008
Little Miss Sunshine


Muchas son las comedias que se han hecho en torno a la típica vida familiar americana, pero los personajes de Little Miss Sunshine no tienen nada que ver con el sueño americano. Su cercanía y sencillez se palpa en cada escena, y lejos de aparentar lo que en realidad no son, consiguen parecernos encantadores, sobre todo la hija pequeña, Olive Hoover, (Abigail Breslin).
Todo comienza cuando Olive, quien ansía poder llegar a coronarse como Miss America, es seleccionada para participar en el concurso de belleza Little Miss Sunshine. Es por ésto que en una vieja furgoneta la familia pone rumbo a California, en un viaje aderezado con dosis de humor, ironía e incluso reflexiones morales. Todo ello para toparse con una realidad cursi y superficial. Claro que la presencia allí de los Hoover no dejará a nadie indiferente….
martes, 14 de junio de 2011
Como fabulosos cohetes amarillos
On the road. Jack Kerouac.

“En El Camino” es la historia de un jovencísimo Jack Kerouac, que cansado, desilusionado y decepcionado con la sociedad norteamericana de los años 50 se lanza al descubrimiento de las tierras del lejano Oeste con el único objetivo que el de encontrar su alma. Kerouac, que en el libro será Sal Paradise, no encontraba sentido a la vida que estaba llevando, o en cierto sentido, a la vida que le estaba llevando a él, por un camino plagado de desilusiones. Fue este desarraigo lo que le impulsó a rechazar los valores tradicionales de la posguerra, creando con ello el inicio de la llamada “generación beat” con la que liberarse de las cadenas sociales y buscar un sentido a su existencia. Pero este movimiento además de sus luces tuvo también sus sombras, pues las drogas y el alcohol fueron compañeros inseparables de todos aquellos infelices que aún buscaban su lugar en el mundo. Y que aún están por hallarlo.
“La estrella de la tarde dedicará sus mejores destellos a la pradera justo antes de que sea totalmente de noche, esa noche que es una bendición para la tierra, que oscurece los ríos, se traga las cumbres y envuelve la orilla del final, y nadie, nadie sabe lo que le va a pasar a nadie excepto que todos seguirán desamparados y haciéndose viejos".
Tras leer “On the road” uno se da cuenta de por qué esta novela se ha convertido en la Biblia de los hippies y de muchos artistas contemporáneos. Son las cadenas sociales las que nos obligan a disfrutar de la vida con la plenitud que se merece. Vivimos inmersos en una rueda capitalista, en la que agotamos nuestros días pensando en el pasado y vaticinando el futuro, olvidando que el único regalo que tenemos es el presente. Abramos los ojos a la realidad que nos rodea y actuemos en consecuencia.
Érase una vez Bruselas
Hay mucho, mucho bueno repartido por Europa. Y también mucho dominio del inglés, me parece a mí. Un maravilloso viaje. Como salido de la nada.
Young Reporters Against Poverty 2010, Brussels from European Journalism Centre on Vimeo.
lunes, 13 de junio de 2011
A midwinter morning´s dream
(foto de spiracanada.com)That unusual but appealing idea was what Face 2 Face Theatre Company decided to make real one day. Many people have surely heard about the play, A Midsummer Night´s Dream, but not everybody will have enjoyed it in this attractive setting.
We are not in summer. Neither is it late at night. But behind the red curtains of the Alcázar Theatre five many-sided actors show in their powerful and convincing performance what love has in store for us. Helena yearns for Demetrius, who loves Hermia. However, she and Lysander love each other. And Puck…, what about this naughty pixie?
Under the magical Indian sky, Puck misinterprets King Oberon´s orders and he casts a spell on the four lovers, who fall madly in love at first sight when they wake up. The misunderstood Helena becomes the most desired lady and Titania, the Queen of Fairies, falls for a ridiculous crafstman transformed into an ass. Fortunately, there´s nothing a well spread love potion cannot do. So Puck reconsiders his actions and by morning every heart belongs to the right person.
A Midsummer Night´s Dream is, without any doubt, a wonderful combination of humour, English literature and exotic music which makes you notice that life is sometimes nothing but a dream.
(Artículo publicado en la revista de la Escuela Oficial de Idiomas)
Titanic, fish and ships
“Face 2 Face” theatre company strikes a universal chord in Titanic: Fish and Ships, their new play, exploring human arrogance and stupidity with a tale of the sea. Far from the very well-known Hollywood love story, the plot focuses on a versatile cast of actors and actresses that can sing, dance and even make you laugh to the sound of the English language.

The story begins between the waves of journalist Irwin Newitt´s nightmare. However, what seemed to be just a bad dream turns out to be a real tragedy. Once inside the Titanic, he tries to explain his sinking premonition but, unfortunately, all the passengers, blinded by the flashing lights of vanity, don´t care to listen. Well, not exactly everybody, as there is a tank full of shiny talking fishes, yearning for freedom, who do pay attention to the misunderstood reporter.
Two stowaways, a clumsy captain, an aristocratic couple whose aim is to be in New York in less than 3 hours, and of course an iceberg, make up this powerful visual combination where nothing is left to chance. An original and sophisticated staging provides a colourful setting for the play, embellished with live musical numbers which take us into the depths of an unreal ocean.
Come on! Be quick, as this maritime journey rushes as speedily as life does, and so swiftly that only a few can be saved at the end of the performance. Who will be the lucky and smart ones?
Artículo sobre la obra de teatro "Titanic, fish and ships" para la revista de la Escuela Oficial de Idiomas)
jueves, 6 de enero de 2011
Ruán, el sueño normando
(Publicado en Aula Sur, en la sección de viajes)
Nos adentramos en una de las ciudades con más historia de toda Francia. Capital de Normandía, cuna de leyendas medievales y postales de cuento, Ruán atesora un encanto eterno que fascina a todo el que la visita
Vikingos y romanos combatieron por ella. Los ingleses también lo hicieron. A Ruán (Rouen) no le quedó otra que ondear la bandera de quien llevase su corona. Es por esto que entre las pintorescas calles ruanesas se respira historia. Pero no es lo único que desprende el ambiente, pues la pintura y la literatura siempre han ido de la mano de esta delicada y silenciosa ciudad. El escritor Gustave Flaubert enmarcaba sus palabras entre el hechizo de las avenidas que le habían visto crecer, a la par que el pintor impresionista Claude Monet narraba sobre el lienzo los rayos que a lo largo del día la hacían brillar.
Sin embargo, no todo es esplendor en su acontecer, pues fue culpable del final de los días de la que hoy, curiosamente, es su patrona: Santa Juana de Arco. Siglos después se convertiría en víctima, pues los incesantes bombardeos de la II Guerra Mundial la harían enmudecer aún más. A pesar de todo esto, Ruán, dividida en dos por el romántico río Sena, ha sabido aunar modernidad y tradición para ofrecer un tesoro histórico-cultural situado entre la baja Normandía, la región de Picardía y la grandilocuente París. Una reliquia para los nostálgicos del pasado que demuestra con creces que el mejor perfume se guarda en dosis pequeñas.
“La ciudad de los cien campanarios”
El tren es, sin duda, una de las mejores formas de llegar a nuestro destino, pues poco más de una hora le separa de París. Una vez en la estación de la Rive Droite, diríjase a la Oficina de Turismo, antiguo edificio gótico del Bureau de Finances, desde donde el pintor Claude Monet dio vida en 1.890 a su colección “La Catedral”, pintada según las diferentes horas de luz diarias.
Una vez allí sólo es necesario mirar al frente para observar cómo la Catedral de Notre Dame de Rouen nos contempla impasible tras unos muros que a duras penas han soportado el paso del tiempo y sus acontecimientos. Construida en el siglo XII sobre los cimientos de un conjunto románico del XI, se encuentra flanqueada por tres torres: la Tour St-Romain, la Tour de Beurre (Torre de la mantequilla) llamada así porque fue financiada con el dinero que pagaban los fieles a cambio de comer mantequilla durante la Cuaresma, y la Torre de la Linterna, que luce orgullosa en su cúspide una enorme aguja, la más alta de toda Francia, de 151 metros de altura. Su interior, remanso eterno de paz, alberga en el tesoro de la cripta el corazón de Ricardo Corazón de León y las tumbas de los duques de Normandía. Sin duda, un lugar en el que el tiempo se detiene.
Sigamos el fluir de los transeúntes y aproximémonos ahora al Gros-Horloge (Gran Reloj) que, entre pequeños comercios y pastelerías, da nombre a la calle que lo acoge. Situado en el corazón de esta travesía muestra incansable las horas, aunque no los minutos pues carece de una manecilla. Construido en el siglo XIV pero restaurado completamente en 2006, es uno de los símbolos de la ciudad.
Al final de este pasadizo, se encuentra, pintoresca, la Plaza Du Vieux Marché (Plaza del Mercado Viejo), punto de encuentro y de degustación gastronómica por excelencia, debido a que cuenta con varios restaurantes típicos normandos. Paradójicamente es conocida, sobre todo, por ser el lugar donde Juana de Arco pasó sus últimos minutos de vida, pues fue quemada donde hoy justamente yace una gran cruz rodeada de flores. En las inmediaciones se alza en su honor la moderna Iglesia de Ste-Jeanne d´Arc para conmemorar el martirio de la heroína, celebrado en Francia el segundo domingo del mes de Mayo. Una vez en su interior no olvide elevar la mirada hacia el techo pues su estructura, la del casco de un barco invertido, evoca las llamas que quemaron a la “Doncella de Orleáns”, que era como se la conocía.
Tomemos ahora la encantadora calle de Robec y caminemos hasta el edificio gótico civil más importante de Francia, el Palais de Justice (Palacio de Justicia) que, construido a finales de la Edad Media sobre las ruinas de un antiguo barrio judío y reconstruido parcialmente tras la II Guerra Mundial, muestra los impactos de metralla que se ensañaron con la piedra que le da forma.
El Hôtel de Ville (Ayuntamiento), situado en la plaza Charles de Gaulle, se muestra elegante a los pies de la majestuosa Abadía benedictina de St-Ouen, del siglo XIV, que junto con la refinada Iglesia Saint- Mclou y otro centenar como ellas te hace comprender por qué Victor Hugo apodó Ruán como la “Ciudad de los cien campanarios”.
No obstante, la visita no acaba aquí pues cuenta, además, con diez museos entre los que destacan el de Bellas Artes, el de Historia Natural, el de Medicina y uno íntegro dedicado a la vida de Juana de Arco. Festivales como el Octobre en Normandie, sobre música y danza, el Cinéma Nordique, sobre el Séptimo Arte, o la Armada, con el que cientos de barcos de época atracan en sus orillas, atraen cada año a miles de espectadores.
Alimentando el alma
Pero si hay algo que los ruaneses saben de verdad es deleitar a los paladares aunque sea haciendo uso de tópicos como el queso Camembert, los platos con manzana, con carne de pato, como el “canard à la Rouennaise” o los productos lácteos de los que deriva una exquisita repostería, en la que el croissant sigue siendo, indiscutiblemente, el rey. Lástima que los precios no acompañen tal manjar, pues si de algo peca esta ciudad es de cara.
No se olvide ni del paraguas, pues la lluvia es un miembro más de la vida normanda, ni de dar las gracias por cualquier cosa, ya que los franceses son educados hasta la saciedad. Por lo demás, sea feliz en un lugar al que querrá volver siempre.
(Publicado en Aula Sur, en la sección de viajes)
sábado, 13 de noviembre de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
The Village

Every year a lot of films are made in the Hollywood film industry. Some of them are simply overestimated while others are unjustly underestimated. This story, “The village”, could be used as an example of how an original movie can be forgotten because of a lot of bad reviews. But believe me, I am not the only one person who loves it.
Nominated in 2004 for the best original soundtrack Oscar, it was directed and written by the “Sixth sense” director M. Night Shyamalan. “The village” tells the story of an isolated village whose dwellers believe there is a scary being in the forest who wants to hurt them. That´s why the inhabitants must live under one rule: nobody will cross the borders. Otherwise, the worst ending will come to them.
Set in the North American state of Delaware, it is played by a fabulous cast. Starring Bryce Dallas Howard, a newcomer with a promising future; two times Oscar nominated Joaquin Phoenix (Walk the Line, Gladiator), whose face personifies humility and Adrien Brody, who proves why he is at the peak of his career. The plot shows, as far as the acting goes, there is something poetic and even magical around all of these scenes.
What is most memorable about “The Village” is its moving music, which leads the cinemagoers to a striking 19th century aesthetic that will probably remind them of an Amish atmosphere. However, its main strength is its surprising and never predictable ending which gives sense to the whole movie and the role of the obedient blind girl, played by Bryce, who will break the rules in the name of love.
The film appeals to people who believe that the cinema with real meaning is not over. Spoiler: once you have watched it, try to compare the plot with the situation of some North American villages and with the way they behave.
Viaje al Mundo de los Clásicos

El poeta Luis Alberto de Cuenca nos descubre un universo mágico en el que la Literatura se convierte en la principal protagonista
Puede que sea una entrevista larga. De hecho lo es. Para qué engañarse. La foto (ADN.es) no es mía pero las palabras sí, por lo que espero que me comentéis qué os parece. Él es un tipo encantador, eso ya os lo digo yo.
Poeta, filólogo, ensayista, traductor, antiguo director de la Biblioteca Nacional, ex- Secretario de Estado de Cultura, lector empedernido…
Este madrileño de muchas generaciones decidió dejar la carrera de Derecho y adentrarse en el maravilloso mundo de la Filología Clásica, ya que así podría trabajar en algo que realmente le hiciese feliz. A primera vista puede parecer serio, pero al conocerle la impresión es otra. Hablador, aunque seguro de sí mismo, posee un rostro afable y tranquilo. Valora la lealtad por encima de cualquier otro valor moral, incluso, la sinceridad.
Es, sin dudarlo, un soñador nato que ama la realidad por encima de todas las cosas, ya que ésta le parece fascinante. Aun así sabe que los cuentos siempre nos darán cobijo frente a las cosas feas de la vida. Apasionado de Shakespeare, los tebeos, el cine y la lectura, pone entusiasmo en todas y cada una de las hazañas que emprende.
Luís Alberto de Cuenca es una de esas personas a las que vale la pena escuchar. Y también leer.
Realmente no puede ser tan complicado encontrar la puerta de su despacho. Aquí en los pasillos del CSIC reina el silencio. Al fin doy con él. Amable, sencillo, me abre la puerta como si detrás de ella se encontrase su casa. Me gusta su corbata roja. La estancia es más bien sobria, lo que me da a entender que Luís Alberto puede ser cualquier cosa menos ampuloso. No hay muchos libros, tal vez, porque la mayoría de las historias las atesora en la mente. Según dicen, comparte un interés con los hombres del magdaleniense: la estatuilla de la Venus de Willendorf es la culpable.
¿Qué tiene la Venus de Willendorf que tanto le atrae?
Hombre pues porque es un símbolo tanto de la feminidad y de la maternidad, como de lo divino y me divierte el hecho de que una figura pequeñita pueda poseer los atributos de la mujer tan bien desarrollados, además de tener el rostro inexistente. He ahí otra lección que nos puede dar, la de que lo divino no tiene semblante. Me encanta la Venus de Willendorf.
¿Le leían cuentos cuando era pequeño?
Sí, naturalmente, me leían cuentos y yo se los he leído a mis hijos también. Los cuentos son fundamentales porque ayudan a fabricar un universo paralelo en el que refugiarse de las inclemencias del universo real, que es la vida. De modo que soy partidario absoluto de su lectura a los más pequeños, sobre todo de aquellas historias tradicionales, de las de siempre, aquellas que narraron los hermanos Grimm, (Hans Christian) Andersen, o (Charles) Perrault.
¿Entonces le gustará Caperucita Roja?
Ah, pues claro. Caperucita Roja me encanta, entre otras cosas porque me parece un símbolo fabuloso de la tensión existente entre la feminidad y la masculinidad, ya que el lobo, a fin de cuentas no es más que un varón quintaesenciado, en cuanto a bruto, y la mujer es más delicada.
¿Qué sintió entonces al oír a Gurruchaga cantar su particular versión del cuento?
Bueno lo sentí de primera fila y de butaca de patio porque fui yo quien le escribí la canción.
¿Y cómo es eso de que un poeta se convierta en letrista de canciones?
Lo cierto es que a mí siempre me interesó mucho el tema de Caperucita Roja, y resulta que cuando me mostraron la maqueta con una serie de temas musicales grabados (sin letra) pensé que la que iba a ir para el single sería esa canción. En ese momento tenía abierta en mi mesa de despacho una edición de Perrault y vi el maravilloso dibujo de Doré en el que el lobo ataviado con un gorrito de abuelita aparece metido en la cama con Caperucita. Entonces a partir de ahí inmediatamente me surgió la posibilidad de escribir la canción con esta temática, sólo que esta vez daría la vuelta al mito. Es decir, Caperucita sería la agresiva, la que lleva la voz cantante y el lobo sería el apocado y tímido acompañante.
¿El público aceptó bien a esta particular “Caperucita Feroz”?
Sí, el tema tuvo muchísimo éxito, también porque por entonces la gente no se bajaba las canciones de Internet y pudimos vender varios millones de copias, cuando hoy en día un gran éxito musical suele rondar unas 40.000 copias más o menos…
Entonces a usted la piratería no le caerá muy bien. ¿Qué opinión le merece?
Pues mira yo creo que Internet en sí está muy bien, pero lleva consigo una dificultad extrema a la hora de preservar todo lo relacionado con los derechos de autor. Evidentemente lo ideal sería que todo estuviera reglamentado y sometido a unas normas que establecieran perfectamente la autoría de cada persona. Pero es que es tan difícil poner puertas al campo…Por ejemplo, mi obra poética está íntegra en Internet, ¿qué puedo hacer yo? Pues congratularme sabiendo que la gente puede leer mis versos. No pasa nada por eso. De todas formas, los poetas somos más generosos en ese aspecto ya que no ganamos el dineral que ganan los novelistas. Yo, desde luego, no tengo una sensibilidad persecutoria como tienen, curiosamente, la mayoría de los creadores de izquierdas, que son los más partidarios de atacar a la piratería.
Tengo un lado ácrata o libertario que me lleva a congratularme, incluso, de que mis versos estén gratis en la web.
Algo me dice que le gusta el cine, ¿estoy en lo cierto?
Me encanta, y al expresar esto estoy diciendo que me gusta mucho el cine norteamericano, ya que para mí han sido ellos quienes mejor lo han narrado, fundamentalmente también gracias a gente que vino de Europa. Mis favoritos son los clásicos como John Ford, Howard Hawks, George Cukor, Fritz Lang…Aunque eso no quiere decir que el cine que se hace ahora no me parezca interesante. Me fascina la obra de gente como Martin Scorsese o como Quentin Tarantino. Son maravillosos.
¿Y cuál es la última película que ha visto en el cine?
Si la cosa funciona, de Woody Allen. Ha sido muy polémica, pero ha mí me ha fascinado, porque recupera un poco el personaje de Woody de la época gloriosa, y me parece que es deliciosa, sobre todo el final que es más bien amable, porque podría ser más trágico y sin embargo, no lo es.
Me gusta muchísimo Woody Allen y de su última época me quedo sin duda alguna con Match Point.
Con Vicky Cristina Barcelona enfadó un poco a la crítica… Bueno yo es que esa decidí ni ir verla, me habían hablado tan mal de ella…No me apetece nada esa película.
Si tuviese que recomendar a alguien un libro, ¿cómo lo haría? ¿Cuál le aconsejaría?
Lo haría de una manera vehemente, apasionada porque creo que es fundamental entusiasmarse al contar las cosas. Si tuviera que elegir algún libro escogería sin duda las obras completas de William Shakespeare, porque me parecen lo mejor del mundo. Tuve la suerte de adentrarme en sus historias cuando tenía 12 o 13 años y te prometo que es lo más hermoso que me ha pasado en la vida.
¿Qué es para usted poesía?
Es la manera de indagar en la realidad y en el interior de uno mismo. Es el método más puro, profundo y satisfactorio para conocerse a fondo. La intensidad que uno pone en unas líneas de un poema es exactamente la misma que el novelista desprende a lo largo de sus 400 páginas. Es, sin dudarlo, un compendio de todas las artes.
¿Y la inspiración aparece cuando está sentado en el escritorio?
A veces sí y a veces no. Uno no debe citar a los poemas, ellos mismos se presentan sin avisar y lo único que has de hacer es escribirlos.
Sé que le apasionan los cómics, tebeos, historietas… ¿En qué personaje se convertiría?
Dos son los héroes que me fascinan particularmente. Uno es el Mago Mandrake, y otro es el Guerrero del Antifaz, que me encanta por todo lo que él significa, sus tramas folletinescas, sus personajes…es un todo héroe.
Por cierto, ¿tú sabías que hay un cómic español de los años 50 muy famoso que se llama Luis Valiente? Con tu apellido, de tu familia, como tú, muy curioso…Jugando también con el hecho de que los apellidos en el fondo no son más que cualidades, atributos que se otorgan a aquellos que las demuestran.
Como ya habrá oído, Disney ha adquirido la editorial Marvel, ¿cree que la factoría infantilizará el mito adulto del cómic?
Supongo que a Marvel le irá bien, puesto que no era un juguete roto que Disney haya comprado para salvar. No creo que esta adquisición le otorgue un aire infantiloide.
Un día en la vida de Luís Alberto de Cuenca es…Por lo general viajo mucho y ando siempre por ahí dando conferencias pero también tengo días tranquilos en los que me levanto a las 7:30 de la mañana, me ducho, me afeito, no desayuno porque soy un desastre…Me vengo a mi despacho del CSIC, aquí trabajo en mis ediciones críticas, traducciones; ahora ando con una obra llamada El Cíclope, de Eurípides. Y así hasta más o menos las tres que me voy a comer para celebrar luego por la tarde presentaciones de libros, conferencias, y si puedo, ojala, me voy al cine, que me encanta.
Ya por la noche procuro meterme pronto en la cama e intento que la lectura no se me alargue, ¡Me gusta dormir mis siete horitas!
El lugar perfecto para vivir sería…Pues mira yo creo que en el fondo es muy relativo esto de los lugares perfectos…Yo siento que el lugar en el que vivo posee el nivel de perfección al que puedo aspirar. El resto son quimeras. Sigo pensando que Madrid es un buen sitio para vivir. Veo a la ciudad muy mía.
Entonces usted no irá como Alejandro Sanz en busca del Paraíso.
El Paraíso nunca se encuentra. Está siempre más allá de nuestras expectativas, de nuestras posibilidades, pero siempre es bueno seguir buscando. Es, en cierto modo, como el Santo Grial, necesitamos seguir buscando un símbolo de la perfección, pero evidentemente nunca lo vamos a hallar porque el hombre por naturaleza es imperfecto, y el Paraíso no existe más que en algunos momentos determinados de nuestra vida en los que esa posesión se desvanece bien pronto.
¿Qué le dio la Filología Clásica que no le dio el Derecho?
Hombre pues muchas cosas. Yo efectivamente me cambié porque pensé que aunque se puede ser perfectamente un abogado ilustrado con oposiciones y con tiempo libre para dedicarle a la lectura me parecía excesivo el meterme en un grado de conocimiento jurídico tan grande como el que me exigía la carrera a partir de tercero. En cambio, la filosofía y las letras me daban la posibilidad de intentar ganarme la vida con lo que de verdad me apasionaba que eran las Humanidades.
¿Y por qué la Clásica y no cualquier otra Filología?
Pues porque me parecía que si estudiaba hispánicas nunca iba a saber latín y griego, que por cierto están de capa caída las pobres, y si estudiaba Clásica sí. Así podría tener la técnica filológica adaptable a cualquier otra Filología.
Imagine que un día al despertarse se da cuenta de que se ha convertido en el Presidente del Gobierno ¿en qué problema pondría primero su mirada?
Lo primero que haría sería intentar vertebrar el país que es lo que últimamente no se está haciendo. Crear un programa común que nos una por encima de las diferencias lógicas y aceptables que tenemos los ciudadanos.
¿Cree que la política cambia el carácter de aquellos que la ejercen?
Sí. En la mayoría de los casos sí. Claro que yo aspiro a ser de ese 10% que no.
¿Qué recuerda de su etapa como Secretario de Estado de Cultura?
Recuerdo lío, follón. La verdad tengo unos recuerdos muy atropellados porque era un continuo apagar fuegos de la mañana a la noche. En cualquier caso recuerdo cosas muy buenas como, por ejemplo, el haber podido desatascar el Museo de Altamira, que es sin duda el lugar más importante de estudio del Paleolítico del Mundo.
En general es un cargo bastante ingrato puesto que después de dedicarle todos tus esfuerzos te das cuenta de que el resultado no es el que a ti te hubiera gustado. En realidad, nos fijamos objetivos que se siempre se quedan cortos, puesto que la realidad es bastante amarga.
¿Cuál es su labor aquí en el CSIC?
En este momento, como te comentaba antes, llevo a cabo una edición crítica de dos obras de Eurípides, una tragedia y un drama satírico para ser exactos. Es fundamentalmente una tarea individual, cosa que además prefiero porque me gusta trabajar solo. Suelo centrarme en ediciones críticas siempre relacionadas con la literatura griega, y luego doy todo tipo de conferencias sobre Séneca o la Filología.
¿Volvería a ser Director de la Bilioteca Nacional?
Pues acaso sí, porque fueron años muy fértiles y divertidos; trabajé mucho en el tema de la informatización de la casa y aunque segundas partes nunca fueron buenas habría que pensarlo, tal vez, si me lo ofreciera diría que sí. De todas formas, no pienses que en la Biblioteca está uno a todas horas leyendo novelas o cosas así, que se trabaja mucho con todo lo relacionado con la tecnificación de los archivos. Aun así lo recuerdo con cariño.
Luís Alberto, ¿por qué nos atrae la mitología?
Porque es el gran sistema por el cual se explica el Mundo, a través de los dioses y los mitos, los cuales intentan hallar el origen de las cosas. En ese sentido, los hombres han buscado siempre en la mitología las respuestas a las preguntas que invaden su mundo e inquietan a la especie humana.
Al margen de todo esto posee también un encanto especial porque es un conjunto de historias, de maravillosos relatos tan deliciosos como los cuentos.
Tres cuartas de lo mismo con el Rey Arturo…Efectivamente, sólo que éste es más literatura que mitología. Es la leyenda céltica del rey que volverá. Arturo desaparece en la batalla de Ávalon, quedando, pues, a merced de las hadas que lo cuidarán hasta que la antigua raza celta pueda volver a necesitarlo. Muy novelesco también es el triángulo amoroso creado por Lanzarote del Lago, Arturo y Ginebra, dando lugar a una situación, incluso, moderna ya que Ginebra se enamora de otro hombre sin que por ello deje de querer a su marido Arturo. Es una situación extraña pero también muy curiosa.
¿Por qué dioses o diosas siente predilección?
Siempre he tenido fascinación por la diosa Artemisa (Diana en la mitología latina), que va por ahí por los bosques cazando con sus amigas. Hay que leer un libro muy bonito de George Frazer que se titula “La rama dorada” en el que se habla mucho de esta importantísima diosa. Y de la mitología germánica me interesa mucho el personaje de Balder, que es inmortal para todo excepto para el muérdago. Tiene alguna similitud incluso con Jesucristo, ya que es capaz de resucitar. Me parece maravilloso.
¿Ver para creer o creer para ver?
Estamos ante la vieja dicotomía entre el idealismo y el realismo. Yo creo que el idealismo puro, el vivir en la más absoluta de las fantasías limita bastante el espacio escénico. Es mucho más interesante una mezcla entre ambas posturas ya que la realidad es fascinante, tal y como es, objetivamente, sin transformarla. Sin embargo, también hay que teñir nuestra vida con un poco de creencia para ver y eso nos lo proporciona la fantasía, como hizo Tolkien (autor de El señor de los anillos) que creó un universo paralelo, al igual que los cómics, los cuentos…Pero ¡ojo!, me interesa mucho la realidad y la mitología de lo real.
Le interesan tantas cosas y está embarcado en tantos proyectos que podríamos quedarnos hablando horas y horas. Aun así, ¿hay algo que siempre haya querido hacer y todavía no haya podido?
Hay tantas cosas por hacer siempre…La vida es una sucesión de insatisfacciones y de asignaturas pendientes. Lo que ocurre es que en mi caso yo he sido afortunado, puesto que trabajo en algo que me gusta, siendo eso uno de los mayores privilegios que puedes tener en la vida. Entonces, tampoco le puedo pedir demasiadas peras al olmo, bastantes me ha dado ya.
AnA vAlienTe
domingo, 25 de abril de 2010
Sous le ciel de Paris...

Es que no sé lo que tiene Ratatouille que me encanta. Hay quien me dice que estoy obsesionada con la cultura francesa (que también puede ser) pero yo creo que detrás de esta peli brilla algo. De todas formas, no nos engañemos, los ratones siempre han sido unos triunfadores en el cine.
Por ello, por el mágico telón de fondo, por la banda sonora, y por el originalísimo argumento le doy un 10.
jueves, 25 de marzo de 2010
¿Vivir o confinarse a la rutina?

No. Al final no. Y mira que lo siento, pues fue oír la combinación París, años 60 y Nick Hornby y empecé a hacerme ilusiones. Pero lo cierto es que me ha decepcionado un poco. Y la culpa de este desencanto no la tienen, precisamente, los actores, pues permítanme que les diga que Carey y Peter están fabulosos.
Es la historia, la que se ha cargado mis expectativas, pues para mi gusto al final le falta emoción. Claro que Hornby, quien ya ha demostrado ser un escritor bastante entretenido, que no maravilloso, tampoco tiene la culpa pues él sólo intentó plasmar lo mejor posible la autobiografía que un día escribió la periodista británica Lynn Barber.
Tal vez no me haya conmovido locamente su argumento porque no soy consciente de la importancia que tiene Oxford para los ingleses, o porque, al final, todo queda como había comenzado. Sin embargo, he de decir que el acento británico, que por cierto me encanta, le otorga un valor añadido que no tienen las pelis yankees.
Dirigida en 2009 por la danesa Lone Scherfig, sólo consiguió llevarse un BAFTA que, evidentemente fue para la encantadora Carey.
La exquisita banda sonora, la puesta en escena y el romántico telón de fondo parisino hacen de esta película algo bonito sin grandes presunciones. No es la mejor, pero posee algún que otro lucero propio.
sábado, 16 de mayo de 2009
Y la directora se convirtió en ministra
El pasado día 31 de Enero (de 2008), a escasos tres días de la gala de los Goya, Ángeles González-Sinde, la presidenta de
lunes, 16 de marzo de 2009
Los Comienzos no son Fáciles...pero Molan.

EnTREVisTA a INÉS PARÍS...^^
Puede que muchos no la conozcan. Se llama Inés París, y siente que trabaja en una de las profesiones más bonitas que existen. Es directora y guionista de cine y el pasado 16 de Enero tuvo la gentileza de abrirme las puertas de su casa. Sus palabras desprenden seguridad, confianza en sí misma. Y con la sensación de que nos conocíamos de antes, comenzamos a hablar.
-Qué mejor manera de empezar que recomendándome una película.
-Pues la verdad es que hay tantas…En general, a mí me gusta muchísimo Ang Lee y de él sí que te puedo decir una película que me impresionó mucho: La tormenta de Hielo.
Otra que se me viene a la mente es La mejor Juventud, una historia italiana sobre la vida familiar, que me entusiasmó bastante.
-¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser guionista?
-Pues tardé muchísimo. Al principio estudié Filosofía, y luego Teatro, pensando siempre en ser actriz. Al final, después de una larga trayectoria personal y profesional, y tras darme cuenta de que como actriz tenía muy pocas posibilidades de hacer lo que quería, me dediqué a estudiar dirección de teatro. Un tiempo después me llamaron para trabajar en la tele, y aunque iba con el fin de montar un programa de comedias de situación, acabé escribiendo los guiones. Y ahí empezó un poco todo.
-¿Y cuándo llegó el momento de lanzarte a la dirección?
-En la vida de todo guionista siempre hay un determinado punto en el que te parece que la historia no está contada como tú la quieres contar. Además, se te valora muy poco, se gana mucho menos dinero y te sientes maltratado por parte de la industria. Entonces decides pasarte al lado de aquellos que tienen la responsabilidad última de una película, los directores. Estoy muy contenta con lo que hago. Es más, creo que es una de las profesiones más bonitas que existen.
-A tu juicio, ¿qué cualidades debe reunir un buen director de cine?
-Yo creo que lo decisivo es tener un mundo propio, algo que contar. No sólo una historia que narrar, sino una manera particular de ver las cosas. Debes tener fe en ti mismo y continuar pese a lo que digan los demás. También son necesarias ciertas capacidades de liderazgo, porque tienes que coordinar a un equipo grande, eso sí, nunca de manera autoritaria.
-Si esta entrevista la leyese alguien cuyo sueño es ser director/a de cine, ¿qué le dirías o qué le recomendarías?
-En primer lugar, que se encuentre con lo que se encuentre, si de verdad quiere contar historias y dar su visión del mundo, que lo haga. Creo que si tienes un sueño no has de rendirte nunca. Pero eso sí, que sepa que si es mujer, se va a topar con muchas más dificultades que si es hombre.
-¿Sigue estando el séptimo arte en manos masculinas?
-Totalmente, porque el mundo en el que vivimos sigue siendo un lugar bastante patriarcal y sexista. Y no lo digo yo sólo, los datos me avalan: en España sólo el 7% de las películas está dirigido por mujeres, lo que quiere decir que en el cine y en la televisión apenas tenemos voz. Pero este panorama va a cambiar, porque estamos luchando para que así sea y tengamos más oportunidades. De ahí que naciese CIMA (Asociación de mujeres cineastas y de los medios audiovisuales) que yo presido, con el fin de modificar esta situación.
-¿Hasta qué punto crees que se introduce el cine en nuestras vidas?
-Pues mira creo que la televisión afecta mucho más porque se infiltra en el ámbito doméstico y eso tiene mucha fuerza. Aquello que ves en la pantalla continuamente, casi hasta el punto de convertirse en uno más de la familia, es lo que yo creo que realmente nos afecta. Nos perjudica muchísimo qué tipo de imágenes se presentan sobre lo que es ser un hombre, o una mujer. Se da un modelo de comportamiento que no responde a la realidad de las mujeres y que, encima, crea una especie de ideal absurdo.
-Todo muy estereotipado, ¿verdad?
-Se dan unos modelos muy estereotipados, muy falsos y muy negativos, además.
En este sentido, en el cine y en la televisión se crean imágenes de lo que son las personas y de lo que pueden llegar a ser. Se refleja la realidad y sus posibilidades. Entonces yo creo que, si esas posibilidades pasan siempre por unas imágenes que son negativas para nosotros, salimos excesivamente perjudicados.
-¿Qué visión se tiene del cine español?
-Tengo que decir que hay una serie de imágenes difundidas interesadamente por los medios de comunicación que son falsas. En primer lugar, explicar que según una encuesta que realizó el Ministerio, nuestro cine está mucho mejor considerado que el europeo y, apenas se sitúa por debajo del estadounidense. Otra cosa distinta es que no se vea. Y eso sí es cierto. En general, hay una crisis del cine en todo el mundo, pero no del hecho de contar historias, sino de ir a las salas.
-¿Podría decirse que el cine español está arrinconado en las taquillas?
-El problema es que en España tenemos muchas más salas de cine de las que debiéramos que, por supuesto, no han sido creados por la gente de la industria cinematográfica, sino por los especuladores inmobiliarios que levantan tantos y tantos centros comerciales. Las películas se programan en los peores horarios, en las peores fechas y en las peores salas. No permanecen en cartelera el tiempo necesario y no tienen ni promoción, ni suficiente financiación (todo el cine español tiene el mismo presupuesto que una película americana considerada “independiente”). Así que yo creo que, teniendo en cuenta todo esto, lo hacemos bastante bien, ¿no?
-¿Podemos culpabilizar entonces a todos estos factores, del gran fracaso de la película de Garci, Sangre de Mayo, que pese a los 15 millones de euros destinados por la Comunidad de Madrid sólo se recaudaron 714.000 euros?
-Sangre de Mayo es un asunto escandaloso, pero simplemente porque es un caso excepcional. La comunidad de Madrid no dedica ni un solo céntimo a la producción de largometrajes, pero aquí se ha destinado tal cantidad de dinero solamente por una relación de amistad y de favores políticos. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con la realidad de nuestra profesión. Ni muchísimo menos.
-¿Quieres decir que el Estado no da suficiente dinero a la producción de películas?
- Ese es uno de los temas que ha intentado vendernos siempre la prensa, más bien, los grandes grupos de comunicación, que como supongo que sabrás, lo controlan casi todo. Uno de esos mitos falsos es que en España la producción cinematográfica tiene dinero del Estado. El importe que recibimos va en función de la recaudación. Si no se consiguen unos mínimos en taquilla no se recupera ni siquiera el dinero que te han prestado, que, por supuesto, has de devolver. O sea, que si fracasas tienes un serio problema. Al revés, el que verdaderamente está protegido, por ejemplo, es el cine francés, porque defiende su cultura. Nosotros no sé por qué, pero tenemos la manía de no defender la nuestra.
-¿No crees que, tal vez, las historias nacidas en Hollywood agradan más a la gente?
-Mira, yo pienso que los gustos se crean. Lo que ocurre es que si desde que eres pequeño te han metido en la cabeza que el mundo de la fantasía está protagonizado por personas que se llaman Joe, Mary y Paul, que las historias interesantes sólo ocurren en Nueva York, y que lo divertido es ver los coches volar por los aires, pues terminas acostumbrándote a eso. Lo cual me parece absurdo.
-¿Entonces a ti te parece que las ideas de nuestro cine sí merecen la pena?
-Claro que sí, pese a lo que la prensa califica de “Otro año horrible para el cine español”, te puedo citar unas cuantas películas que realmente valen la pena. Una palabra tuya, de Ángeles González-Sinde es interesantísima; Retorno a Hansala, de Chus Gutiérrez, sobre la inmigración, nos puede dar mucho que pensar; Camino, una magnífica película de Javier Fesser que habla de lo que es el Opus Dei en nuestro país. Lo que a mi me da rabia es que tengamos que aplaudir a Vicky Cristina Barcelona. Me parece lo más absurdo, lo más tópico, e incluso machista que, con todos mis respetos, ha podido hacer su director, Woody Allen. ¿Cómo nos puede gustar eso?
-¿Y la película de Jaime Rosales, Tiro en la cabeza?
-Bueno, yo es que no la he visto. En general, creo que el punto de vista adoptado para hablar sobre este asunto (la película trata la temática de E.T.A) no es nunca el que yo hubiera elegido. Observa con una supuesta objetividad a los terroristas, y yo creo que si somos objetivos lo único que se puede contar aquí es que son unos criminales. No siento gran entusiasmo por ella, pero sí he de reconocer que es una buena película.
-El tema de la piratería ¿Qué opinión te merece? Reconocerás que los 7 euros de la entrada son un poco caros…
-Estoy totalmente de acuerdo. La cultura es patrimonio de todos, y tanto el cine, como la literatura o la música tienen precios muy elevados. Lo inevitable es ir en contra de la realidad y culpabilizar a los consumidores. En mi opinión, lo que hay que hacer es buscar alternativas. Yo prefiero que mis películas se vean, y si se ven porque la gente se las descarga de Internet, que así sea. Sé que esto suena muy escandaloso, pero es así. Los principales perjudicados son las grandes industrias y empresas, las cuales, además de no tener absolutamente ninguna consideración con los autores, sacan una buena rentabilidad de todo esto. Pretender que los abanderados contra la piratería seamos nosotros es un gravísimo error.
-¿Y qué alternativas propondrías tú?
-Pues, por ejemplo, que se consiguiese una distribución vía multimedia que fuese realmente barata como se ha logrado, en cierto modo, con la música. Además, que no entiendo por qué en España tenemos que pagar unas cuotas de Internet tan altas. Telefónica ya nos está cobrando. Pidámosle cuentas a ella.
-Si fueras la Presidenta de la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas, ¿Cambiarías algo?
-No podría cambiar casi nada, porque la única función de la Academia es difundir el cine español, darlo a conocer y ocuparse de su imagen pública. Otra cosa sería que yo fuese Ministra de Cultura, entonces sí podría intentar, entre muchas otras cosas, que las películas extranjeras se vieran en su lengua original o que existiesen facilidades para la inversión privada en cine. Eso es lo que yo haría.
-¿Qué cualidades valoras en una persona?
-Fundamentalmente, valoro el que sea una buena persona. Que sus comportamientos no hagan daño a nadie. Me gustan aquellos que saben cuidar de los demás y que se implican por hacer del mundo un lugar mejor.
-Un mundo del que se deberían cambiar muchas cosas. ¿No te parece?
-Totalmente. Vivimos en un mundo terriblemente injusto, del cual yo cambiaría casi todo. Tendríamos que ser más conscientes y hacer todo lo posible por transformarlo.
Además se puede cambiar, y nosotros, por haber nacido en tan privilegiado lugar, no debemos ser indiferentes. No podemos pasar por alto lo que está ocurriendo ahora mismo en Oriente Medio, no podemos consentir que miles y miles de niños mueran en el mundo, mientras que en otros países se vive en plena opulencia; no podemos tolerar que cuando haya problemas lo paguen los trabajadores y a los bancos se les inyecte dinero; no podemos permitir que las mujeres sigan estando en una condición de inferioridad, y que a los ancianos se les abandone a la más absoluta soledad.
-¿Y el cine podría evitar todo esto?
-Claro que sí. El cine, la televisión y la música tienen muchísimo que hacer para cambiar la forma de pensar de la gente, ya que si se cambia la manera de razonar, las personas comienzan también a actuar. Somos seres inteligentes que, si aprovechamos nuestras posibilidades, podremos transformarlo todo.
**A mi madre le gustan las mujeres, película por la que fue nominada a la mejor dirección novel; Semen, una historia de amor, y Miguel y William, son algunos de sus trabajos.
lunes, 27 de octubre de 2008
Little Miss Sunshine


Muchas son las comedias que se han hecho en torno a la típica vida familiar americana, pero los personajes de Little Miss Sunshine no tienen nada que ver con el sueño americano. Su cercanía y sencillez se palpa en cada escena, y lejos de aparentar lo que en realidad no son, consiguen parecernos encantadores, sobre todo la hija pequeña, Olive Hoover, (Abigail Breslin).
Todo comienza cuando Olive, quien ansía poder llegar a coronarse como Miss America, es seleccionada para participar en el concurso de belleza Little Miss Sunshine. Es por ésto que en una vieja furgoneta la familia pone rumbo a California, en un viaje aderezado con dosis de humor, ironía e incluso reflexiones morales. Todo ello para toparse con una realidad cursi y superficial. Claro que la presencia allí de los Hoover no dejará a nadie indiferente….